PODER CIUDADANO RECHAZA ACTIVIDADES QUE IMPIDAN LA CONSERVACIÓN DE BEBIDAS AUTÓCTONAS DEL PACÍFICO COLOMBIANO

La fabricación del ‘viche’, el ‘arrechón’ o el ‘tumbacatres’ deben ser de tipo artesanal.

El pasado 11 de julio, se dio a conocer que Diego Alberto Ramos, un político y empresario vallecaucano registró la marca “Viche del Pacífico SAS” ante la Superintendencia de Industria y Comercio, para industrializar las recetas de una de las bebidas más importantes del Pacífico colombiano como el viche y convertirlas en un negocio privado.

Lo que buscaba esta persona era representar y posicionar una marca que por tradición ha sido de la cultura afropacífica, argumentando que los destiladores artesanales eran antihigiénicos por no tener un proceso industrializado como, supuestamente, el de él. Esta bebida es una muestra cultural de uno de los festivales más trascendentales de la historia, el Petronio Álvarez.

El movimiento Poder Ciudadano, liderado por la excandidata a la Presidencia de la República, Piedad Córdoba, manifiesta un rechazo tras esta acción, al verse vulnerados derechos ancestrales que han permanecido por más de 200 años en las comunidades del Pacífico colombiano. Además, ha sido un sustento para todas las familias costeras, ribereñas y urbanas.

Recientemente, el 25 de julio, el Juzgado Quinto de Familia de Oralidad del Circuito de Cali resolvió negar esta tutela. “No se establece la afectación del derecho colectivo a la salubridad pública, ni tampoco existe una prueba que demuestre la afectación directa de los derechos fundamentales al accionante y que, en relación a su representada, que es una persona jurídica, tampoco nada se dijo de la afectación que ésta fuere víctima con la violación del derecho colectivo incoado”, indicó el fallo.

“No solo es licor de los festejos, hace parte de la medicina tradicional. Se utiliza la botella curada para tratar la mordedura de culebra, para parir o cerrar el cuerpo, así como la tomaseca, un derivado que se usa para calmar los cólicos menstruales o tratar la matriz de las enfermedades producto del parto”. Así lo expresa el ‘Manifiesto de protección y conservación de la destilación del viche como práctica ancestral’, que se dio a conocer en mayo de este año.

“Somos un país de grandes productores e innovadores. Las malas gestiones gubernamentales han despilfarrado el esfuerzo del pueblo”, sostuvo la exsenadora en defensa del buen trabajo que tiene esta actividad.

En Colombia, a partir de la expedición de la Constitución de 1991, artículo 55 transitorio, desarrollado por medio de la Ley 70 de 1993, le da figura a los Consejos Comunitarios como autoridad de los territorios de las comunidades negras. Es decir, se impuso un deber de cuidado y de preservación de los diversos aspectos característicos y colectivos de las comunidades negras, principalmente de la cultura y de todo un conjunto de conocimiento, saberes y técnicas ancestrales que garantizan su continuidad.

Por su parte, la exsenadora Piedad Córdoba exigió “un pleno reconocimiento y protección jurídica” para que se “logre una plena participación política en la defensa de lo nuestro y de lo que somos”.

Como movimiento político, consideramos que es un valor cultural de los afrodescendientes en Colombia. No se puede seguir generando el tema de la discriminación hacia las comunidades negras y en particular a las mujeres que se dedican a esta labor.

Finalmente, debemos tener en cuenta que se deben seguir protegiendo otras bebidas tradicionales en el país como el Chapil en Nariño, el tapetusa en Caldas y Antioquia; y el ron montuno conocido como ñeque, elaborado en los departamentos de Sucre y Córdoba.

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