207 años entre un Grito de Independencia, la paz y la necesidad de un mejor país

Colombia cumple este mes de julio 207 años del Grito de Independencia y su gente recuerda los episodios conocidos como los sucesos del Florero de Llorente, reyerta entre españoles y criollos en las proximidades de la colonial Plaza de Bolívar, que marcó un hito en la gesta libertaria al encender la llama emancipadora.

Este 2017, un acontecimiento que también quedará en las páginas de la historia, es la dejación de armas por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que da paso al cese de una guerra de más de 50 años, y que marcan el sentir de cada colombiano.

Estos últimos años traen consigo un sin sabor muy profundo de una realidad social, económica y política que deja un país devastado. Pero, la diferencia será, si en un corto plazo, las riendas son tomadas por líderes que puedan estar junto a la gente identificando sus verdaderas necesidades y no estén velando por intereses de quienes solo quieren apropiarse de las riquezas de todos.

Empobrecimiento

Si se toma en cuenta los estudios y análisis presentados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y el Banco de la República, la desigualdad en Colombia se ubica en uno de los primeros lugares de la región, lo que hace que el empobrecimiento de la sociedad tome mayor vigor.

De igual forma, el desarrollo de los últimos años no se tradujo en mejores condiciones de vida para la población, sumando a esto la desidia de la industria y el campo, el protagonismo de las finanzas, la apertura comercial indiscriminada, el déficit fiscal y el endeudamiento externo, se podría decir fueron los elementos que marcaron un modelo económico que hoy se puede definir fracasado.

Cambios estructurales = mejores condiciones de vida

En este sentido, Colombia requiere cambios estructurales para romper este círculo degenerado de crecimiento empobrecedor.

Una de las primeras áreas afectadas de acuerdo a los informes del Dane, es la tasa de desempleo que permanece estancada desde hace cuatro años.

Los precios del petróleo bajaron de sus máximos históricos, estando la relación entre producción y reservas en su mínimo. Esto marca deficiencias en lo productivo y se refleja en tres años consecutivos de déficit comercial. Dejando así el sector industrial con 14 puntos menos en el PIB en 40 años.

Cada uno de estos aspectos afecta de forma aguda la situación social y el crecimiento de la gente como sociedad y como nación. Es alarmante ver cómo un poco más del 50 por ciento de la población ganan menos de un salario mínimo y la informalidad laboral representa la mitad de la población trabajadora.  Lo que lleva a tener la cifra en el 2016 de una pobreza monetaria en 28% de la población; es decir, a 13 millones de personas. Sin olvidar la precariedad de la vida en el campo.

Poder Ciudadano.

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